Nuestra forma de trabajar en obra nace de una convicción: la protección de estructuras metálicas exige método, trazabilidad y respeto por los plazos del cliente industrial.
Confianza en obra
Recubrimiento de compuertas y esclusas en el puerto local. Trabajo en turnos continuos durante la ventana de marea baja.
Protección de estructuras de acero en cámaras frigoríficas y zona de faena. Ambiente con amoníaco y alta humedad.
Mantenimiento de silos metálicos y galpones de acopio. Aplicación de epóxico de alto espesor en superficies con abrasión constante.
Recubrimiento de cintas transportadoras y torres de transferencia. Coordinación con el operativo portuario sin detener la carga.
Protección anticorrosiva de pasarelas y escaleras de acceso en zona de digestores. Trabajo en altura con plataformas suspendidas.
Recubrimiento de tuberías de vapor y estructuras de soporte en sala de calderas. Sistema de alta temperatura con zinc y silicona.
Somos un contratista industrial uruguayo especializado en recubrimientos anticorrosivos para infraestructura metálica. Trabajamos con plantas de producción, talleres de gran porte y almacenes navieros que necesitan proteger sus estructuras de la humedad, los químicos y la abrasión del día a día.
Ningún recubrimiento de alta resistencia cumple su función sobre una superficie mal preparada. Por eso dedicamos el tiempo necesario al chorro abrasivo, el perfilado y la limpieza antes de aplicar cada capa.
Trabajamos con equipos de aplicación de alto rendimiento y verificamos el espesor de película seca en cada tramo. La continuidad del recubrimiento es lo que evita puntos débiles en la estructura.
Registramos las condiciones de aplicación, la humedad relativa y la temperatura del sustrato. Si un parámetro no está dentro del rango, no avanzamos hasta corregirlo.
El trabajo en altura, el manejo de equipos de presión y la ventilación en espacios confinados siguen procedimientos escritos. Cada cuadrilla conoce sus responsabilidades antes de ingresar a la obra.
Entregamos reportes de avance con datos concretos: áreas tratadas, materiales aplicados y observaciones técnicas. El cliente sabe exactamente qué se hizo y qué sigue.
Hemos trabajado en fábricas con atmósferas corrosivas, almacenes portuarios y estructuras expuestas a la intemperie. Esa experiencia se traduce en criterio para elegir el sistema adecuado a cada ambiente.